La navidad es un tiempo de encuentro, pero no todas las personas la viven de la misma manera. Luces intensas, ruidos fuertes o espacios poco accesibles pueden convertirse en barreras invisibles que excluyen a muchas personas. Pensar en una 'Navidad accesible' es pensar en inclusión, respeto y diversidad. Por ello, la Universidad Distrital, junto con la Facultad de Ciencias y Educación y el Proyecto Académico Transversal NEEIS, comparte algunas recomendaciones para promover celebraciones decembrinas donde todas y todos puedan participar en condiciones de igualdad y seguridad.
Espacios y estímulos sensoriales más amigables
Durante las festividades, los estímulos excesivos pueden resultar difíciles de manejar para muchas personas, especialmente quienes tienen autismo, epilepsia o sensibilidad sensorial. Se recomienda:
- Usar luces cálidas y evitar aquellas que parpadeen rápidamente.
- Mantener la música a un volumen moderado.
- Habilitar un espacio tranquilo donde quienes lo necesiten puedan descansar del ruido.
- Avisar con anticipación sobre sonidos fuertes, como campanas, pitos, aplausos o pólvora, para que cada persona decida si desea participar.
Accesibilidad visual y táctil
La decoración también puede ser inclusiva:
- Colores de alto contraste ayudan a la orientación de personas con baja visión.
- Elementos táctiles, como pesebres, adornos o tarjetas con relieves, permiten disfrutar la experiencia navideña a través del tacto.
Comunicación para todas y todos
La información debe ser clara y accesible:
- Incluir la Lengua de Señas Colombiana (LSC) en eventos, villancicos o mensajes institucionales facilita la participación de personas sordas.
- Pictogramas en actividades, menús o pasos de la novena ayudan a personas con discapacidad cognitiva o dificultades de comunicación a comprender mejor la información.
Espacios físicos seguros y accesibles
En celebraciones en calles o espacios públicos, es fundamental garantizar la libre circulación:
- Evitar obstáculos, cables o decoraciones que bloqueen el paso.
- Distribuir el espacio pensando en accesibilidad: zonas para sillas de ruedas y mesas adecuadas para que todas las personas se ubiquen con facilidad.
El trato también importa: actitudes inclusivas
La inclusión va más allá de los ajustes físicos y se construye desde el trato cotidiano:
- Preguntar antes de ayudar, con frases como “¿Puedo ayudarle?” o “¿Cómo puedo hacerlo?”, respetando la autonomía de la persona.
- Saludar e identificarse al iniciar una conversación, escuchar con atención y atender las necesidades de la otra persona.
- No interactuar con perros guía, ya que cumplen funciones de apoyo.
- Ser paciente con los tiempos, movimientos y formas de comunicación.
- Utilizar un lenguaje claro, sencillo y apoyado en ejemplos cuando sea necesario, para promover la confianza y la participación.
Celebrar la diferencia
Una Navidad inclusiva no solo beneficia a personas con discapacidad, sino que enriquece la experiencia de toda la comunidad. El mejor regalo es construir celebraciones sin barreras, donde la diversidad se reconozca y se celebre.
Sistema Integrado de Comunicaciones
Fuente de información:
Facultad de Ciencias y Educación
Comunicaciones UD- Alisson Hernández
Universidad Distrital Francisco José de Caldas
