La Universidad Distrital se suma a la reflexión académica en torno a las discusiones que se llevan a cabo en el Congreso de la República, alrededor de la prohibición de la Mutilación Genital Femenina (MGF), proyecto de ley aprobado en Comisión Primera de la Cámara de Representantes y que pasará ahora a la Segunda Comisión. Este debate se enmarca en la búsqueda por erradicar una práctica que sigue afectando a niñas y mujeres en Colombia, el único país de América Latina donde se tiene registro de esta problemática, y que cuenta con el apoyo de lideresas de la comunidad Emberá, quienes rechazan firmemente esta práctica que puede realizarse desde los 17 días de nacidas y que continúa más allá de los 12 años. Las lideresas piden al Estado, fortalecer las normativas para proteger los derechos de las niñas indígenas.
Desde un enfoque preventivo y cultural, se invita a la comunidad universitaria a reflexionar sobre esta problemática y a participar, desde sus áreas de formación profesional, en el fortalecimiento del debate para erradicar la mutilación genital femenina. En este contexto dialogamos con Angely Torres, destacada profesional, Doctoranda en Estudios Sociales y Magíster en Educación con énfasis en Comunicación Intercultural, Etnoeducación y Diversidad Cultural, y Asesora de Asuntos de Género y Diversidades Sexuales de la Rectoría de la Universidad Distrital, quien aporta una mirada experta y comprometida sobre los retos y acciones necesarias para enfrentar esta grave práctica.
La mutilación genital femenina implica la alteración o extracción parcial o total de los genitales externos femeninos por razones no médicas. Entonces... ¿por qué se realiza esta práctica?
No existen razones que puedan argumentar su realización, más allá que explicar su manifestación, algunas de ellas son...
Control y fidelidad: el control de la sexualidad de las mujeres, entendiendo que existe la falsa creencia en algunas comunidades de que la mujer es insaciable por naturaleza, en ese sentido realizan la extirpación para saciar esa condición adjudicada. Así como garantizar la virginidad antes del matrimonio y la fidelidad después de él.
Rito y tradición: forma parte del rito de transición de niña a mujer, por lo anterior, en algunos casos se realiza antes de que la niña tenga su primera menstruación.
Purificación y estética: se considera un procedimiento de limpieza, higienización o purificación, así como de atractivo estético para algunas comunidades.
Cuestiones económicas: hay lugares donde las mujeres no pueden recibir la herencia de sus familiares si no se practican la mutilación. También es un factor de beneficio para quienes realizan la práctica, como en el caso de comadronas, médicos, barberos, entro otros.
Ahora que entendemos las causas detrás de esta práctica, surge una pregunta clave: ¿qué tipos de mutilación genital femenina se realizan actualmente y cómo afectan a las niñas y mujeres?
Existen cuatro tipos de mutilación que se practican en la actualidad: la clitoridectomía, que consiste en la extirpación parcial o total del clítoris; la escisión, que agrega a la anterior la mutilación de los labios de la vagina; la infibulación, que consiste en cerrar los labios mayores de los genitales femeninos (coser). Este último procedimiento conlleva a uno nuevo, teniendo en cuenta que cuando las niñas o mujeres son casadas con hombres por sus familias, éstas deben tener relaciones sexuales con ellos, por lo que una vez realizada la infibulación se procede a cortar la carne para lograr una apertura, lo que se denomina desinfibulación. Estos procedimientos generalmente se realizan sin asistencia, sin aparatos quirúrgicos acudiendo a cuchillos, después de ello, las niñas son atadas de sus piernas para impedir el movimiento y la reconstrucción de tejidos y promover la cicatrización.
Tras analizar los tipos de mutilación genital femenina, vale la pena reflexionar sobre su impacto global, tal como lo ha documentado la Organización Mundial de la Salud (OMS) que considera esta práctica como una grave violación de los derechos humanos debido a las consecuencias físicas, psicológicas y emocionales devastadoras para las niñas y mujeres afectadas. Esta práctica es una forma de violencia basada en género que ha afectado la salud y la integridad de más de 230 millones de mujeres y niñas en todo el mundo de acuerdo con el informe de la UNICEF, Female Genital Mutilation: A Global Concern. Así mismo, si no se toman medidas urgentes para 2030 otras 27 millones de niñas podrían verse afectadas.
Con todo esto, erradicar la mutilación genital femenina representa uno de los principales desafíos para el país. En casos donde se identifique que una niña está en riesgo, se encuentra disponible la línea gratuita nacional 141, operativa las 24 horas del día, para la protección de niños, niñas y adolescentes; así como, los puntos de atención presencial.
Aunque el proyecto de ley avanza, la erradicación de esta práctica requiere un esfuerzo colectivo que involucre a toda la sociedad en su conjunto.
Para conocer más de esta realidad, en el siguiente video conocerás la historia de Asha Ismail, fundadora en 2007 de la asociación Save a Girl Save a Generation, cuya misión es acabar con la mutilación genital femenina.
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Fuente de información:
Rectoría
Comunicaciones UD- Luisa Carrero
Universidad Distrital Francisco José de Caldas